Objetos de Jadeíta de Nicaragua: Un Análisis Preliminar

Pat Werner
Miembro, Correspondiente,
Academia de Geografía e Historia de Nicaragua
Ave Maria University Latin American Campus
San Marcos, Nicaragua
7 de Marzo, 2011

Introducción

El gobierno de España recientemente repatrió a Nicaragua más de 30 piezas de jadeíta. España las confiscó, en España, de personas que habían exportado las piezas en forma ilegal de Nicaragua. Con la recepción de estas piezas, Nicaragua ahora puede hablar de la existencia de una tradición completamente desconocida, al menos hasta hoy día, de jadeíta precolombino nicaragüense. El reto de esta obra es de presentar, por primera vez, las piezas de jadeíta, con toda su belleza, al pueblo nicaragüense.

Jadeíta por sí misma, es un mineral metamórfico. Se encuentra solamente en ocho lugares en el mundo, uno de los lugares es en el valle del Río Motagua en el este de Guatemala.

La rareza de la jadeíta es causada por las condiciones: cuándo y cómo se forma. La jadeíta se forma cuando serpentina, probablemente de origen de olivina, recibe mucha presión, como en una falla de la tierra, sin mucho calor. Serpentina, una forma de olivina hidrogenada, se produce dentro de la tierra. Como resultado de la presión, se forma jadeíta, un mineral muy duro y con una gravedad especifica de 3.18, un poco más denso que cuarzo, que tiene una gravedad especifica de 2.7. En Nicaragua, hay al menos dos lugares donde hay florecimientos de serpentina, uno en el Rio San Juan, por los Sábalos, y el otro en las Minas. Hasta el momento, a pesar de varios viajes en los dos lugares, no he encontrado jadeíta, solamente Augita, un mineral relacionado con Jadeíta, en Los Sábalos. La ubicación de Jadeíta en el drenaje del Río Motagua se conoció en los años 50 del siglo pasado. Y hoy, se mina la Jadeíta para joyería, con base de esta industria en América Central en Antigua, Guatemala.

Otro asunto interesante es que, al menos en Nicaragua, se han encontrado objetos de jade en asociación con la cerámica Rosales esgrafiado, del periodo Tempisque (500ª.C- 300 d.C). Es decir, se encuentran en asociación de la cerámica muy temprana. No se sabe la etnicidad de los artesanos. Y no se sabe qué idea o creencia se representa con las formas de los objetos. Pero sí se sabe que los objetos representan una alta calidad de artesanía.

Finalmente, he tratado de identificar y analizar la iconografía de todas las piezas, para hacer una determinación preliminar si son verdaderas o falsas. El gran problema con las piezas es que, con la excepción de una pieza encontrada en una excavación controlado por el Departamento de Arqueología, no tienen proveniencia. Los huaqueros y sus dueños han borrado la historia de las piezas. Y sin la proveniencia, es imposible determinar si la pieza es genuina o réplica. Hay una pieza con proveniencia y con ésta , no hay duda que es genuina. Con las demás, se puede solamente decir que son de la correcta iconografía y al menos con la iconografía consistente con otras piezas encontradas en América Central. De todas las piezas examinadas casi todas tienen la iconografía correcta. Hay solamente tres, las llamadas caras de diablos, que no existen en la iconografía ya establecida. Pudieran ser completamente genuinas, pero sin ejemplares ya encontrados, no hago opinión si son genuinas o no.

La directora del Instituto de Cultura, Doña Vilma Rocha, me pidió un análisis de las piezas, para determinar si eran de jadeíta y si eran genuinas o copiadas o falsificadas. La Directora del Museo Nacional, Arq. Javiera Pérez Guerra me permitió acceso a las piezas y todo apoyo para producir este reporte. La determinación de su composición, jadeíta o no, depende en su gravedad especifica, notada arriba. La manera aceptada de averiguar si una pieza tiene la gravedad especifica o no, es ponerla en un líquido con la densidad de 3.0: los objetos que no son de jadeíta flotan; los de jadeíta se hunden. Desgraciadamente, no pude entrar este líquido en Nicaragua. Traté de usar agua y medir el peso, en gramos, y su volumen en centímetros cúbicos, pero no tenía instrumentos suficientemente delicados para medir su volumen en forma exacta. Por eso, sin el líquido denso, no pude determinar con exactitud si los objetos eran de jadeíta o no. Puedo decir con certeza que, con la excepción de uno o dos objetos, los demás tienen la apariencia en color, forma, y su forma de pulir, de ser jadeíta genuina.

Hay dos colecciones de jadeíta en el Museo Nacional. La primera colección viene del acto de España de repatriar 33 piezas que habían sido confiscadas por las autoridades españolas e identificadas como piezas exportadas de Nicaragua. El gobierno español entregó las piezas al Gobierno de Nicaragua. Ellas son las piezas notadas como las piezas de España. Las otras piezas se encuentran en el Museo Nacional desde hace mucho tiempo, incluyendo un objeto encontrado en una excavación hecha por el Departamento de Arqueología en Ciudad Sandino en 2009.

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